domingo 2 de diciembre de 2007

alucinaciones de un Yōkai

y al besarte dábamos vueltas
vueltas vueltas vueltas
mis nueve colas giraban
mi alma se salía del cuerpo con la velocidad
y por mis poros destilaba chispas doradas
mientras por los labios profería
los más certeros besos
sobre tu boca de algodón de feria.

luego, de algún modo, estaba en la calle
parada en alguna extraña vereda
y escuchaba voces por todas partes
me reía porque todas sonaban por todo mi cuerpo
como cosquillándome con plumitas


después estaba echada en algún lado
en una nave espacial
cruzábamos una y otra vez constelaciones
las estrellas eran lentas
y nosotros volábamos a algún lugar
y llegamos
me dijiste que no me moviera
y obedecí hasta adormecerme el brazo
la cara
y los dedos de la mano

no sé qué te dije

y tus manos empezaron a besarme la cara
la nariz
y fueron bajando
y fuimos volando otra vez
volando y girando otra vez
tu voz se desvanecía por todo la nave
mi voz se expandía por toda la canción que sonaba
golpeteando
mi tórax
mi corazón de tambores

y de pronto me puse unos zapatos y fui a algún lugar
donde estábamos solamente tú y yo
y nos convertíamos en dos números
uno sobre el otro
como si hubiéramos sido de madera
de piezas de rompecabezas
uno que juega un niño

y yo no me cansaba de besarte
y no me cansaba
y girábamos otra vez

el vértigo

se me olvidó que tenía sed
que me dolía el cuerpo
que hacía frío
que era muy tarde

solamente estábamos tú y yo
y tú eras un árbol
un árbol enorme

yo me quité tus astillas
de la boca
y me eché en algún lugar
sentía voces
escuchaba cosquillas


yo te juro que
nunca
nunca
nunca
te había amado tanto
como te amé ayer
mientras te besaba
y pensaba que estábamos en el baño
de tu casa antigua
escondidos de madrugada
en algún rincón
de mi mente...

2 tú dices que...:

F dijo...

tambien puedes poner que te queda bien ese escote..

Kitsune dijo...

Y que una kitsune no puede besar toda la noche, tiene tornados que desatar!