ayer andrés dijo algo muy cierto y es que yo no encajo en sus fiestecitas.
pero hay algo muy cierto en el mundo del que vengo, y es que si bien es cierto nada me parece correcto y suelo sentarme en mi rincón a menospreciar a la gente, pues quizás ya sea hora de acercarse y hacerles creer que soy uno de ellos.
es bien fácil:
Primero hay que identificar bien el grupo en el que estamos, como quien examina su víctima entre los arbustos, no?
Si uno se topara con los winnercitos, pues habrá que hablar de tus logros académicos, económicos y sociales. los winners generalmente son entes dedicados a criticar el vox populi y a creer que siempre ellos tienen la razón y la gente pobre (pobre de educación, dinero y/o cultura) está en un error. ellos son más o menos el orgullo de la sociedad y la razón por la que el país está creciendo.
Un winner se graduó de la universidad en corto tiempo, conoce de política y sabe dar opiniones coherentes sobre casi cualquier tema (estemos o no de acuerdo con esas opiniones), de hecho se metió en algún partido universitario y quizás ganó alguna elección de esas épocas. son gente joven, sus edades no pasan de los 23 ó 25 años, en estos momentos ellos están estudiando la maestría del futuro y sus planes brillan casi tanto como sus ropas perfectas, sus limpios dientecitos y su voz refilona.
Una reunión de winnercitos se caracteriza por gente vestida con ropa de escaparate sanisidrino. alguna chica que seguramente fumó marihuana una vez, usará esas falsas telitas de onda hippie. las mujeres tienen voces angelicales de mujercitas que pretenden ser "achoradas" porque dan un par de pasitos chicheros en son de burla mientras cogen la cerveza con la mano y se les congela un poco los dedos.
Los hombres son orgullosos y muy poco creativos en sus bromas. si de algo carece un winner es de sacarcasmo. los hombrecitos de este corte tienen su carrito, su profesión y sus títulos como rótulo en el pecho. no se juntan con la chusma y cuando se juntan no parecen otra cosa que "niños en pleno recreo".
Las chicas nunca dicen lisuras a menos que sea por aventurarse y los chicos pelean por ellas despreciando a los demás. es el baile de los cartones, el que más títulos (profesionales, de propiedad o de alcurnia) posee, ese se llevará a la chica en la camioneta a un bonito hotel frente al mar a pasar una noche de aventura frígida y decente.
Para poder adaptarse a este grupo hay que sonreír siempre y decir siempre que ellos son los seres humanos más maravillosos que has conocido. los winners, generalmente no ven más allá de sus egos, así que no habrá mucho problema con lo que digas porque realmente no te están prestando atención. solamente hay que seguirles la corriente y si puedes, como dije antes, decir que te graduaste summa cum laude, pues hazlo.
Ahora... qué pasa si te toca entrar al mundo de los resentidos sociales.
A este género le encanta rajar del gobierno, de todos los presidentes y de los winners que andan en el gobierno. Ellos todo lo ven mal, no hay nada bueno en el mundo, todo es negativo y no ha salido del pueblo el presidente que les haga justicia.
Si eres mujer, no te atrevas a ir en falda a estas reuniones, porque descaradamente te mirarán de todo. Además nunca falta el tío borracho que te quiere sacar a bailar y se te queda mirando a los ojos como si con eso te fuera a intimidar.
Los resentidos sociales siempre tienen historias tipo telenovela mexicana, siempre dicen que nadie los apoya (o apoyó) y que se hicieron solos, que surgieron o que no surgieron por tal y tal motivo. Si no surgieron fue por culpa de la sociedad que los rechazó o la mala suerte o sabe dios, cualquiera puede ser el elegido para tirarle la culpa. Si, caso contrario, lograron algo de dinero, pues fue por puro punche, por esfuerzo, por las enseñanzas de sus antepasados, por cualquier cosa que no implique el destino, la suerte o dios; sino las ganas, el trabajo, el despertarse siempre temprano y trabajar y trabajar y trabajar. esto es en el caso de los hombres. las mujeres generalmente siempre agradecen a dios y a todos los santos, ellas sí saben de suerte y de esas cosas.
Hay algún tipo de resentido social que tiene el descaro de despreciar incluso a quien le ayuda, que todo lo ve mal, que nunca es suficiente, y sus conversaciones son únicamente sobre las desgracias que le ocurrieron y que de hecho tú no has vivido. su mundo es una eterna competencia por el que sufre más. y no, nunca vas a ganar.
Ellos visten muy simple, con ropa de colores fuertes y oscuro, que combinan con el mismo color pero más suave, esto significa, me pongo un pantalón azul y un polo celeste, me pongo un pantalón marrón y un polo crema, me pongo un polo verde militar y un pantalón verde pastel y así. fin de la moda.
sus caras lúgubres dejan entrever eso, sus desgracias, sus penas, sus pesares, caminan lento por las calles, como si les pesara todo, arrastrando los pies, y en lugar de levantar la cara, pues esconden la mirada.
en este caso, lo único que resta hacer es ADMIRARLOS, reconocer que ellos sí saben lo que es sufrir y uno, no sabe nada, uno es afortunado y aunque no lo fuera, pues el sufrimiento de uno nunca jamás se comparará con el de ellos, ellos son los dueños de la verdad y su necedad llega a traspasar los muros del entendimiento humano.
estos son los peores borrachos del mundo, llegando al vómito y la vergüenza pública. entre su léxico florido están los peores insultos y las groserías brutas de una persona acostumbrada a que todo le salga mal.
Un híbrido de estas clases es el caos total, un MARRÓN.
Los marrones se educaron en colegio estatal y quizás fueron los mejores, llegaron lejos, estudiaron en una universidad más o menos, pero se sienten LO MÁXIMO y critican a sus congéneres de menos éxito. Guardan un despecho esnob quasi ridículo.
Siempre tocan el tema de la ropa, las marcas, la calidad y los precios. ellos valen su precio en poder adquisitivo, no importa cuánto se hayan endeudado, ellos son los mejores. Sin embargo nunca aciertan con sus ropas o con sus comentarios, ni con nada, ellos son oyentes, ellos son admiradores, ellos siguen a las masas, son buen rebaño, van detrás del perro grande dándole saltitos como en los dibujos de la warner.
Los marrones ocultan su dejo serrano familiar y lo camuflan con palabras caídas en desuso por las clases altas, usan la jerga anciana de la gente bien de lima y en sus bocas suena extraño un "maldiiiito" o "bacán".
Ellos son los no sabe/no opina.
Ellos te corrigen cuando dices guachimán, porque pretenden ser llamados VIGILANTES.
Ellos hablan de comprarse un carro del año y de hecho poseen los mejores aparatos tecnológicos.
En sus repisas encontrarás siempre best sellers, su libro favorito es alguno de fama internacional o cualquiera que hayan leído en primaria o secundaria.
Ellos no ven las noticias, no leen el periódico, ni se enteran de lo que ocurre en otras sociedades que no sea la de ellos mismos.
Ellos son los dedos meñique.
Los hombres usan cadenas y/o pulseras de oro, mostrando un boato estúpido.
Las mujeres usan ropas ajustadas mostrando sus cuerpos de mujer peruana.
sus carros están adornados por uno o más stickers y peluchitos ridículos puestos exactamente donde no deberían estar para no bloquear el campo visual del conductor.
De hecho son devotos de algo.
Los marrones tienen coqueteos con la clase alta, se tocan pero no se acoplan, algunos descienden de antiguas familias de bien que cayeron a menos por cualquier problema o desgracia.
A esta gente solamente queda escucharla, entenderla y no se puede conversar mucho con ellos, excepto con un vano: "ah, mira tú, qué interesante".
Y en este brevísimo análisis social que no pretende llegar a ser ningún tipo de estudio, ni pasar de ser simplemente un post, porqué yo no encajo. Yo no encajo pero ni en los intelectuales de la universidad, con diálogos alturados y citas de autores rebuscados; ni entre los hippies; ni entre los vagos; ni entre la gente de la wich; ni entre cualquier grupo.
Me acerco un poco más a los freaks, sin llegar a teñirme el pelo de morado, ni vestirme de rayas. ciertamente mi color favorito es el negro y desprecio las huevadas dulzonas de la vida, pero me encaleto muy bien en el mundo laboral, con mis trajes de mujer decente y mi cabello casi perfectamente peinado con los pelos electrizados en la raya de la cabeza. sonrío a quienes me sonríen, odio a quienes me odian, y hay quienes me ven como la persona más sencilla del mundo, mientras otros me ven como la mujer más arrogante que ha pisado el planeta.
Respondo honestamente sobre mi vida y no me avergüenza decir mis ideas, por más estúpidas que sean. Eso sí, no pregunto. No soy capaz de preguntar sin antes tratar de deducir la respuesta. Muy pocas cosas me impresionan y a veces una que otra persona me logra cautivar con su inteligencia.
Siempre tengo algún comentario hiriente, alguna idea fuera del común y una anécdota que suena sangrienta.
yo no encajo en las fiestecitas, es cierto, porque si no tuviera un punto crítico... no tendría cómo reírme de la vida, de sus gentes, de mí, del mundo.
y ustedes no tendrían cómo entretenerse un rato conversando conmigo.
lunes 18 de agosto de 2008
cómo camuflarse entre la gente normal.
así lo es.
la caja de pandora.
escribió a las
7:44
1 tú dices que...
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domingo 17 de agosto de 2008
porque pronto les diré adiós...
las cosas que una mamá hace por un hijo nadie en el mundo las puede entender, ni los hijos ni la familia, ni la humanidad entera.
yo soñé con santiago una noche de enero, con su cuerpo rollizo entre mis brazos, no le vi la cara pero estábamos solos en una chacra y teníamos que cruzar el río. yo le tengo miedo a la oscuridad y a las aguas movedizas... pero recuerdo que igual él y yo cruzamos porque aunque todo se veía entre gris y verde de la noche, mi hijo no tenía ropa y yo debía protegerlo y llevarlo a algún lugar abrigado, por eso lo apretaba contra mi pecho y corría.
poco tiempo después me enteré que sí, que había un niño dentro de mí. así sucede cuando los sueños se hacen realidad. yo me quedé en casa sin saber si me podía sentir especial o estúpida. me quedé como enterrada boca abajo, sin oportunidad de ver más allá.
y así pasó el tiempo y tantas y tantas cosas.
yo siempre he sido un espíritu libre, una especie de ser indomable con apariencia frágil y feble. siempre pequeña, siempre siendo la mejor, siempre brillando entre las multitudes. siempre. sufría el pavor de perderme entre las masas y ser un ser humano más. no quería que nadie me alcance en "la carrera de la vida".
incluso cuando pensaba si algún día tendría un hijo me imaginaba solamente una persona cuya genialidad no fuera siquiera cercana a la mía, pensaba engendrar un fan.
entonces... yo siempre fui un espíritu libre con ansias de admiración.
sí, yo tenía la necesidad de ser observada, inconscientemente desde niña. esos detallitos de originalidad los recuerda todo el mundo cuando desde aprender a leer a los 3 años; o la vez que me senté en medio de la pista mientras pasaban los carros, porque yo no quería ponerme vestido; o cuando discutía acaloradamente con los viejos; o cualquier otra cosa.
en estos meses... largos y pesados (de peso físico) he dejado atrás mi cara de sarcasmo, mis ojos lascivos y mi sabiduría déspota, por una extraña y catatónica paz. santiago anda dando vueltas dentro de mí, como si yo fuera un parque de diversiones, sus gestos en las ecografías no hacen otra cosa que reflejar esa vena mía que corre por su almita de bebé. sus patadas no hacen menos que impresionarme de los gustos que tiene. y de pronto me doy cuenta que nada en el mundo es mejor que él. no hay nada que yo no sacrificara por él, no existe. que no importa si mi piel se ha estirado como globo a punto de explotar, o si mis huesos no resisten más el dolor, no importa. no me interesa más si su padre se entera que estoy incómoda en mi nueva piel de bicho. no me importa nada ni nadie. ni me interesa si me miran bonito o feo por tenerlo aquí adentro, no me hace daño que se avergüencen de mí (como hacen mis tíos en sus comentarios), no me importa, me da lo mismo.
lejos de todo el universo, santiago y yo conversamos con pataditas, él me responde y yo me lo imagino caminando por la casa, me lo imagino hecho un hombre, me lo imagino acurrucado en mi pecho, me lo imagino y sé que de todas las personas del mundo, yo no quisiera ser la mamá de nadie más, solamente de él.
y me doy cuenta que ya no interesa cuán genial pueda yo ser, sino que todo eso que soy, es para él. es como si toda la vida la hubiera vivido para aprender a ser la mamá de santiago. y entonces pienso que le voy a contar mis cuentos marchitos y cuando me empiece a dar vergüenza, lo dejaré dormir sobre mis hombros. cuando me pregunte porqué, he de responder con la serenidad de una mujer que ha conquistado varias ideas y con esa espontaneidad que me caracteriza. lo haré reír y seguramente lo haré llorar también.
y así sin más, él será el hombre de mi vida, destronará a todos los hombres de mi mundo, dejaré de ser electra para dedicarme a amar únicamente a mi hijo, en cuyos ojos brillará esa locura que vive en mí. mi incondicionalidad será únicamente para él y para nadie más.
y un día santiago no será como yo, nunca entenderá lo que sufrí esperándolo, ni cuán fuerte tuve que ser para que viniera al mundo. nunca sabrá cuántas cosas tuve que hacer por él desde que supe que estaba en mi vida, porque yo no se lo diré (y tampoco se los diré a ustedes). pero sí será un hombre bueno y sabio, una madre sabe esas cosas. y seguramente me enseñará la vida desde su punto de vista y yo me convertiré en su admiradora número uno. y lo amaré incluso más allá de la vida.
y el día que santiago salga de mi cuerpo, dejaré este blog y empezaré de cero. y no sé si será que ya me terminé de convertir en madre pero qué poco me importa haberme vuelto así.
cómo duele el cuerpo cuando llevas a otra persona adentro.
cómo duele el alma cuando tiene que compartirse en pedacitos.
cuánto sufrimiento viene en cada movimiento.
cuánto uno puede aguantar en cada contracción sin dejar de sonreír.
cuánta emotividad puede una escurrir por los ojos.
cuánto amor puede uno sentir por alguien a quien solamente conoce en latidos, imágenes borrosas que trae la tecnología del siglo xxi, y saltitos traviesos.
eso sí, nunca me verán decir guau guau o esas estupideces.
y la ternura... mi ternura será un secreto entre mi hijo y yo.
santiago, estoy contando los días para conocer esos pies gorditos que juegan entre mis costillas.
así lo es.
la caja de pandora.
escribió a las
14:50
0
tú dices que...
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miércoles 13 de agosto de 2008
20 mejores blogs
En el concurso he visto que han votado por mí, mil gracias!
También he visto que me han puesto en 3 catagorías... hahahaha. Bueno, decídanse por una nomás.
Gracias por considerarme en ARTE y en LITERATURA aunque creo que esto es más un BLOG PERSONAL.
besos.
Yander.
así lo es.
la caja de pandora.
escribió a las
15:34
0
tú dices que...
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